La Orden de Santiago

La Orden de Santiago

España cuenta con diversas órdenes militares que forman parte de su historia, siendo la Orden de Santiago una de las más importantes y que aún pervive en nuestros días. Debe su nombre a Santiago el Mayor, patrón de España, siendo uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret y el primero de ellos en morir martirizado.

Seguro que conoces el símbolo de la Cruz de Santiago pero, ¿conoces su significado? Esta semana en nuestro blog te lo contamos todo sobre la Orden de Santiago.

La Cruz de Santiago

Cruz de Santiago
Cruz de Santiago

Vamos a empezar hablando del significado del emblema de la Orden. Es una cruz de gules, que simula una espada cuya empuñadura y brazos son una flor de lis. Precisamente estas flores, las de los dos brazos, representan el honor sin mancha del apóstol, en referencia a sus características morales.

La espada en sí misma simboliza, además del carácter caballeresco del apóstol, la forma del martirio de Santiago: fue decapitado con una espada. También es posible que su forma provenga de la época de las cruzadas, ya que los caballeros de la época llevaban pequeñas cruces con la parte inferior afilada: las clavaban en el suelo para rezar a diario.

Nacimiento de la Orden

Es cierto que Santiago de Compostela es algo así como el centro de devoción a Santiago, pero realmente no es la sede principal de la Orden, ni siquiera el punto de su origen. En realidad, entre los años 1157 y 1230 la dinastía real se había dividido en dos ramas cuya rivalidad complica el nacimiento de la Orden. Por aquel entonces, la ciudad de León (del Reino de León) y Uclés (Reino de Castilla) se disputaron el honor de ser la sede principal.

Batalla de Clavijo con la representación de Santiago Matamoros
Batalla de Clavijo con la representación de Santiago Matamoros

Popularmente, se creía que la Orden de Santiago se fundó a raíz de la Batalla de Clavijo (La Rioja, 844) aunque posteriormente se demostró que esta batalla nunca tuvo lugar. La leyenda decía que Santiago el Mayor hizo aparición en la batalla portando el estandarte de su orden, haciendo así ganar a los ejércitos cristianos. La devoción al apóstol sería parte fundamental en la fundación de su Orden.

Aunque su origen histórico es algo confuso, lo más probable es que fuese como contamos a continuación: en el año 1170, el rey Fernando II de León y el obispo de Salamanca encomendaron a un grupo de 13 guerreros conocidos como los Caballeros de Cáceres la defensa de esta ciudad. Estos fallaron en su misión, y cuando fue conquistada por los musulmanes tuvieron que abandonar el lugar. Tras esto, se unieron bajo unos mismos estatutos y formaron una congregación para defender a los peregrinos que visitaban el sepulcro de Santiago en Galicia, y así también guardaban las fronteras de Extremadura.

Con el tiempo decidieron asociarse con los religiosos de la ciudad compostelana, siendo estos sus capellanes para adiestrarles espiritualmente y en los sacramentos. Entonces los Caballeros de Cáceres cambiaron su nombre por el de Caballeros de Santiago. Finalmente el 29 de julio de 1170 se funda oficialmente la Orden de Santiago, extendiéndose por numerosos territorios y anexionándose a los Caballeros de Ávila.

¿Cómo se accedía a la Orden?

En sus inicios no era dificil acceder a la Orden de Santiago, pero con el tiempo se fueron añadiendo requisitos. Tras la Reconquista el pretendiente debía probar en sus cuatro primeros apellidos que era hidalgo o hijodalgo de sangre a fuero de España, y tenía que demostrar que ni sus padres ni abuelos habían realizado trabajos manuales ni industriales. Por supuesto tampoco podrían acceder a la Orden aquellos con sangre judia, pagana, hereje o musulmán. Si se cumplían estos y otros requisitos, el aspirante tendría que servir durante tres meses en las galeras y por último residir un mes en el monasterio hasta aprender las reglas de la Orden. Sin embargo, más adelante se simplificaron un poco los mecanismos de acceso.

Organización

Juan Mariano de Goyeneche, uno de los Treces.
Juan Mariano de Goyeneche, uno de los Treces.

Los Caballeros de Santiago adquieren una Regla Monástica más suave que la de sus contemporaneos de Calatrava y Alcántara: hacen voto de pobreza y obediencia, pero no de castidad y podían contraer matrimonio. Sin embargo sí debían permanecer castos hasta el matrimonio y ser fiel durante el mismo.

Una de las figuras más importantes dentro de la Orden eran los Treces. En la bula fundacional de la Orden se estableció que hubiera 13 caballeros (igual que los 13 Caballeros de Cáceres originales, y también igual que los 12 apóstoles más Cristo) a cuyo cargo estaría la elección del Maestre y serían sus consejeros. Estos eran las primeras dignidades de la Orden tras los priores de Uclés, El Trece lo era para toda la vida, aunque algunos renunciaban a causa del compromiso que exigía puesto que los capítulos se reunían con mucha frecuencia y estos tenían la obligación de asistir. Sin embargo, si uno de ellos por causa legítima no podía asistir, la falta se suplía con la asistencia de otro caballero designado exclusivamente para ese momento y se le llamaba enmienda. Estos enmiendas en el futuro serían nombrados Trece cuando hubiera alguna vacante. Además, los Treces podían destituir al Maestre si lo consideraban dañino para la Orden.

Respecto a su organización interna, la Orden de Santiago contaba con tres tipos de miembros. Los caballeros casables o freires, los caballeros estrechos (más rigurosos y profesaban el celibato) y los religiosos que se dedicaban a guiar el culto de los demás miembros. Los caballeros casables tendrían como superior directo al Gran Maestre mientras que el resto obedecían a los priores de Uclés y a sus superiores eclesiásticos, y por encima al maestre.

La elección de un nuevo maestre

Felipe VI, Gran Maestre de la Orden de Santiago
Felipe VI, Gran Maestre de la Orden de Santiago

Al fallecer el maestre de la Orden, el prior de Uclés se encargaría provisionalmente del cargo mientras que los Treces escogían al nuevo sucesor. Sin embargo, tras la creación del Consejo de Órdenes los Treces perdieron esta y otras facultades. Ya en el siglo XIV sería un miembro de la Familia Real o alguien próximo a la Corte quien eligiese al nuevo maestre, y a partir del siglo XV esta facultad se consideraría un derecho de la Corona.

La Orden de Santiago en la actualidad.

Actualmente se trata de una Orden honorífica y religiosa, puesto que ya no es militar. Sus fines son idénticos a los originales: la defensa de la Fe, el Culto Divino y la Santificación Personal. Además adquiere nuevos fines acorde a los tiempos actuales, tales como el Histórico-Cultural y el Benéfico-Social. Se desarrolla legalmente como Asociación Civil y Corporación Nobiliaria. El Gran Maestre es S.M. el rey Felipe VI.

Hasta aquí llegamos con la Orden de Santiago. ¿Te apasionan las Ordenes Militares Españolas? Calatrava, Montesa, Alcántara y Santiago. Si es así no te pierdas nuestra colección de artículos sobre la Historia de España y por supuesto sus Órdenes Militares, en exclusiva para www.arenaldesevilla.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Idiomas »

Pin It on Pinterest

Share This