La Batalla de Lepanto

La Batalla de Lepanto

Como ya sabes, la historia de nuestra querida España está repleta de acontecimientos épicos de todo tipo. Batallas imposibles, conquistas históricas, héroes de leyenda y descubrimientos únicos forman parte de nuestro archivo, y de entre todos estos momentos hoy queremos recordar una de esas batallas navales que marcaron la historia del mundo.

Batalla de Lepanto
La Batalla de Lepanto

Hablamos ni más ni menos que de la Batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571), un enfrentamiento marítimo que seguramente conocéis porque fue donde Miguel de Cervantes perdió la movilidad de su mano izquierda, ganándose el apodo de “Manco de Lepanto”. ¿Quieres conocer todos los detalles sobre esta batalla entre el Imperio Otomano y la llamada Liga Santa, de la que formaba parte el Imperio Español? Sigue leyendo a continuación.

Contexto histórico y cultural

Situémonos en el siglo XVI. La expansión del Imperio Otomano preocupaba a los países del Mediterráneo. Los territorios del antiguo Imperio Bizantino ahora se encontraban en manos otomanas, y la Europa protestante los vio como buenos buenos aliados contra la Contrarreforma Católica.

Retrato del Papa San Pío V
Retrato del Papa San Pío V

En aquel momento la cabeza de la Iglesia era el Papa San Pío V, el cual tenía  como objetivo combatir el protestantismo y el Islam. Por este motivo, comenzó a pensar en una posible unión entre naciones contra este enemigo común: estamos ante el nacimiento de una nueva Liga Santa, nombre que ya se había usado en el pasado para situaciones similares. Solo había que encontrar a los miembros idóneos.

Por aquel entonces, en España ya había terminado la Reconquista. Esto había supuesto el desplazamiento de muchos moriscos y la repoblación de las tierras con cristianos, aunque aún quedaba población musulmana en estos territorios. Durante este siglo XVI se produjeron tres revueltas (1501, 1525 y 1568), poniendo de manifiesto que el Islam amenazaba la Corona Española en todo el territorio.

La formación de la Liga Santa

La conquista de Chipre por parte del Imperio Otomano puso punto y final a la paciencia de los países del Mediterráneo. Por ello Pío V reunió a las principales potencias católicas para tratar de frenar esta expansión. Finalmente el 25 de mayo de 1571 se anuncia el acuerdo para la creación de esta Liga Santa, formada por el Imperio Español, Venecia, Génova, Toscana, y los caballeros de Malta entre otros integrantes.

Para la formación de esta Liga Santa se firman las siguientes funciones:

  • Su función sería atacar Turquía y las plazas otomanas al norte de África.
  • Estaría formada por ni más ni menos que 200 galeras, 100 naves, 50 000 soldados en su mayoría españoles y 4500 jinetes, provistos adecuadamente de cañones y armamento general.
  • España se haría cargo de la mitad de los gastos, Venecia un tercio del total y la Santa Sede del resto.
  • Además, una vez al año la Liga Santa debía reunirse para llevar a cabo las operaciones acodadas.
  • El generalísimo de esta Liga Santa sería Juan de Austria, que llevaría un estandarte especial.

    Estandarte de la Liga Santa
    Estandarte de la Liga Santa

Con la Liga formada, trataron de convencer a los países vecinos para que se uniesen a la causa, aunque no hubo éxito ya que los franceses pactaron con los turcos. 

La Batalla de Lepanto

El 1 de octubre de 1571 comenzaron los preparativos para la Batalla de Lepanto. Salieron del puerto el 3 de octubre, y durante los siguientes días se fueron acercando a Lepanto mientras Juan de Austria enviaba vigías por mar y tierra para ir descubriendo la armada turca. Una vez descubierta, Don Juan mandó disparar una pieza de artillería prevista para avisar de la batalla, y fue visitando nave a nave a todas sus tropas para animarles de cara a la batalla. Los registros encontrados cuentan que hablaba de que la victoria estaba asegurada, que peleaban por Dios y que debían luchar hasta morir, pues si morían vencían. También se sabe que antes del comienzo de la Batalla de Lepanto, Juan de Austria se arrodilló y rezó a Dios pidiendo la victoria de sus tropas. En el diario de a bordo de Don Juan, este escribió lo siguiente:

Fue el mar aquietado de tanta bonanza, cuanta se pudo desear y forzó a la armada enemiga a plegar sus velas y venir a remo.

Comenzaba así esta épica Batalla de Lepanto. Cuando se acercaban las tropas hubo un cambio en la dirección del viento que favorecía a las tropas cristianas. ¿Intervención divina gracias a la oración?

Monumento a Miguel de Cervantes en Lepanto
Monumento a Miguel de Cervantes en Lepanto

En un principio un contingente turco rodea por el flanco izquierdo a la Armada cristiana. Un grupo de galeras derrota a estas naves otomanas, creando una brecha en las líneas enemigas que aprovecha otro grupo de galeras para rodear a los otomanos. Entre estas naves estaba la Marquesa, donde iba Miguel de Cervantes. Un ataque sin descanso logró romper las líneas otomanas, haciendo que las naves más potentes se reunieran en torno a las naves capitanas de ambos ejércitos. La Real, con Juan de Austria a bordo, y La Sultana para los turcos.

Viéndose acorralados los otomanos, La Sultana se estrelló contra La Real con la intención de asaltar la proa del barco cristiano, pero fueron literalmente barridos por la artillería. Durante más de una hora combatieron los soldados de ambos barcos hasta que finalmente la Liga Santa se alzó con una clara victoria. 

La victoria del Imperio Español y la Liga Santa

El arma secreta de la Liga Santa fueron los Tercios españoles y su habilidad con las picas en el abordaje de las galeras. Además, el armamento militar de los cristianos era muy superior al de los otomanos, ya que los primeros utilizaban arcabuces y los segundos flechas. Es evidente que estas no causaban el mismo daño, ni tenían el mismo alcance ni puntería.

Los otomanos no hab´´ían perdido ninguna gran batalla naval desde el siglo XV, por lo que esta Batalla de Lepanto fue un acontecimiento de suma importancia para nuestra Historia. Esta gran victoria supuso detener la expansión otomana en el Mediterráneo, y sembró la confianza de que los turcos podían ser derrotados.

¿Qué te ha parecido esta apasionante Batalla de Lepanto? Sin duda las hazañas del Imperio Español son de suma importancia para la historia. Cuéntanos en los comentarios cuál es tu batalla favorita, y no olvides visitar nuestra web www.ArenaldeSevilla.com donde encontrarás la mayor selección de artículos con la Bandera de España y simbología de nuestra historia.

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