Cuando éramos invencibles

La historia de cómo renegamos de nuestro pasado

La historia del mundo es amplia. Tan amplia que es prácticamente imposible rememorar uno a uno todos los grandes eventos históricos, personajes decisivos, hazañas bélicas… En otros países, para no olvidar a nadie, se celebran todos juntos en un único día. El conocido Remembrance Day por ejemplo, une a todos los miembros de la Commonwealth para recordar a todos los héroes y caídos en la Gran Guerra. Pero a nosotros, españoles, nos suena a chiste. ¿Recordar a los héroes de nuestra historia? Eso no lo estilamos mucho por aquí.

Como todos sabemos, en España no hay (ni parece que vaya a haber con el cauce que está tomando el asunto) una fecha dedicada a celebrar a nuestros héroes. ¿Por qué? Álvaro González así lo contaba en el diario El Confidencial:

Estos héroes no encajan en los prejuicios que nos dictan los medios, que tienden a alimentarse de una polarización esquemática

Monumento a Juan Sebastián Elcano en Guetaria
Monumento a Juan Sebastián Elcano en Guetaria

Y así es. La politización de la historia no favorece más que a la utilización del pasado como arma. Juzgar con ojos del siglo XXI los acontecimientos de hace cientos de años lleva a la despreocupación de nuestra propia cultura y nuestros héroes. Henry Kamen, autor del libro Poder y Gloria, explicaba en una de sus presentaciones literarias que la costumbre de los españoles de negar a sus héroes un papel reconocible en la historia viene de la mano de la falta de consenso a la hora de interpretar nuestra propia historia. Esto queda a la vista al darnos cuenta de que los principales héroes de nuestro pasado, los que todos conocemos, vienen envueltos en el mito: el Cid Campeador, Elcano, Colón…

Últimamente se habla mucho de alguien. El almirante Blas de Lezo parece que por fin se va haciendo un hueco en parte de nuestra población ante la absurda negativa de algunos espectros políticos que, como decía antes, se dedican a tratar de politizarlo y rechazarlo. Pues resulta que este señor, que derrotó en condiciones muy inferiores a toda una flota británica en Cartagena de Indias tan solo superada históricamente por la utilizada en el Desembarco de Normandía, hasta el siglo XXI ha sido un completo desconocido. De hecho hasta 2010 no se le ha otorgado su nombre a una calle en la capital de nuestro país.

Ángel Sanz Briz
Ángel Sanz Briz

Casi nadie lo recuerda, pero Juan Martín Díez, conocido como El Empecinado, ideó el sistema de la guerra de guerrillas para derrotar a los franceses cuando estos le superaban ampliamente en número. O ni mencionar al diplomático Ángel Sanz Briz, destinado como embajador español a Hungría durante la Segunda Guerra Mundial, que salvó la vida de unos 5.000 judíos húngaros durante el Holocausto otorgándoles visados españoles en virtud de un antiguo Real Decreto de 1924 del directorio militar de Primo de Rivera, con la excusa de que si alegaban raíces sefardíes tenían derecho a la nacionalidad española, pues serían descendientes de los expulsados por los Reyes Católicos. Pronto contaremos su historia con mayor profundidad, ya que este héroe por desgracia es un completo desconocido en nuestro país.

En fin. Nuestra historia está repleta de héroes de todos los ámbitos. Pero lejos de ser recordados y de que sus hechos sirvan para enriquecer nuestra cultura y para que los españoles sientan orgullo de sus raíces, los utilizamos para simples guerras políticas. Seguro que si alguno de ellos se enterase de esta situación lo encontraría, como mínimo, singularmente “deleitoso”.

Fuentes

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-03-15/por-que-espana-ha-olvidado-a-sus-grandes-heroes-historicos_202232/

https://eldebatedehoy.es

https://www.bbc.com/mundo/noticias-47617366

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