Combates de Cagayán

Combates de Cagayán

Una de las grandes virtudes de la historia de España es que, gracias a la enorme expansión del Imperio Español, encontramos fragmentos de nuestra historia por todo el planeta. Hoy precisamente vamos a hablar de una de esas batallas que sucedieron muy lejos de aquí, pero que fue liderada por la Armada Española en Filipinas. 

Los combates de Cagayán son una serie de enfrentamientos militares sucedidos en 1582 entre la Armada Española, dirigida por Juan Pablo de Carrión, y cientos de piratas chinos y japoneses. Es una oportunidad única para conocer un enfrentamiento entre samuráis y Tercios Españoles, un choque de cultura militar de lo más interesante. ¿Quieres estar al tanto de estos acontecimientos? Sigue leyendo.

Los Piratas japoneses

Juan Pablo de Carrión
Juan Pablo de Carrión

En torno a 1537, soldados japoneses comenzaron a acercarse a Filipinas, concretamente a las actuales zonas de Cagayán, Pangasinán y Gran Manila, para intercambiar oro por plata. Este fue un acercamiento pacífico hasta que en el año 1580 un corsario japonés forzó a los nativos de Cagayán a prestarle sumisión. Se corrió la voz entre los japoneses de que las islas españolas eran ricas en oro, así que empezaron a verse los primeros asentamientos nipones en Filipinas. Estos eran llevados a cabo por los Wakô, que era como se llamaba a este tipo de piratas formados principalmente por los rônin (samuráis japoneses sin señor).

Vista la situación, el gobernador general de las islas encomendó la tarea de expulsar a los invasores al capitán de la Armada Juan Pablo de Carrión, un valeroso guerrero que tenía bastante experiencia militar en los mares chinos y filipinos.

El Tercio Español de Cagayán

Barco asiático, Junco
Barco asiático, Junco

Juan Pablo de Carrión avistó un buque de guerra japonés acercándose desde el mar de China meridional, pero gracias a la superioridad del armamento naval español, el enemigo tuvo que huir rápidamente. Sin embargo los piratas nipones reunieron una flota de 18 barcos (llamados champanes) con aproximadamente 1000 combatientes para contrarrestar.

Carrión rápidamente llamó a 60 soldados españoles y compuso una flota de 7 embarcaciones militares con sus tripulaciones.

Comienza la batalla cuando un gran navío japonés arrasó la costa de la isla, saqueando a sus habitantes. Esto llegó a oidas de Carrión y sin dudarlo un segundo envió a su galera, La Capitana, para interceptar a los piratas. El barco japones era más grande, tenía más tripulantes y tenía más cañones que la galera española, pero el valor que nos caracteriza hizo que eso no nos detuviera: tras unas ráfagas de artillería, los españoles liderados por el propio Carrión abordaron el junco (nombre del barco nipón) y comenzaron la ofensiva.

Rônin, samurái sin señor
Rônin equipado con su katana y armadura ligera

Sin embargo una sorpresa hizo que los españoles tuvieran que retroceder. Los Wakô iban armados con arcabuces portugueses, por tanto la superioridad numérica nipona obligó a los tercios españoles a retroceder a su propia galera, y propiciando ahora un abordaje japonés sobre La Capitana. Aún así Carrión no iba a rendirse, por lo que dispuso a sus tropas en posición defensiva en la popa del barco, formando una barrera con piqueros delante y arcabuceros y mosqueteros detrás. Los españoles estaban más acostumbrados a las armas de fuego, y a esto se sumaba que las armaduras de los tercios eran mucho más resistentes que la vestimenta de los rônin.

Así consiguieron hacer retroceder a los japoneses hacia su junco, momento en el cual apareció un navío español llamado San Yusepe que cañoneó el junco japonés hasta hundirlo. La inmensa mayoría de los Wakô cayeron en la batalla, frente a muy pocas bajas en el bando español.

La batalla final

Luzón, isla donde sucedieron los Combates de Cagayán
Luzón, isla donde sucedieron los Combates de Cagayán

Tras recomponer a la pequeña flota española, los 18 champanes japoneses estaban al acecho. Comenzó una batalla a cañonazos que duró horas, finalizando con la supremacía española en el primer encuentro. Por tanto los Tercios desembarcaron, llevando consigo los cañones de la galera, y se atrincheraron mientras seguían disparando.

Viéndose superados por el ataque, los piratas Wakô trataron de negociar una rendición que fue negada por Carrión, y tras dos intentos de negociación fallidos los aproximadamente 600/800 rônin restantes se ampararon en su basta superioridad numérica (los españoles eran solo 60 soldados) y atacaron por tierra. Ambos ejércitos estaban sin pólvora, por lo que el combate se llevó a cabo tan solo cuerpo a cuerpo.

El acero toledano de las espadas españolas chocaba contra las katanas niponas. Pero tras una ardua batalla, tan solo 10 soldados españoles habían perecido y ya apenas quedaban enemigos. Los rônin huyeron avergonzados ante la aplastante victoria del Tercio Español de Cagayán.

¿Qué te ha parecido esta apasionante batalla? Si te ha gustado recuerda que hace poco te contamos la historia de los Samuráis que llegaron a España, y no olvides visitar nuestra tienda online www.arenaldesevilla.com donde encontrarás la más extensa colección de artículos sobre la historia de España, su bandera y sus ejércitos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Idiomas »

Pin It on Pinterest

Share This